Miercoles 5 de Agosto de 2020
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22.07.20

La construcción, motor de la recuperación

El CPAU envió a las autoridades de la Secretaría de Desarrollo Urbano y de la Agencia Gubernamental de Control del GCABA y al Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación ocho propuestas para incentivar la actividad profesional, en este contexto de recesión y pandemia.

En el documento se resalta: “Estamos sintiendo el impacto sobre la economía, a partir de la circulación del virus y del aislamiento social. Todos los indicadores de actividad tocaron un piso histórico en abril, del cual rebotaron levemente. Esto incide directamente sobre el empleo e implica un importante deterioro del tejido productivo y social”.

Según el último dato oficial de actividad económica, abril cayó más de 26% en relación al mismo período del año anterior. Esta caída deja a la actividad en niveles comparables con 2006. El gran desafío será la reactivación de la actividad de aquí en adelante. Habrá que estimular la demanda para fortalecer el mercado interno, aunque desde niveles más bajos aún que los heredados a comienzo del año y con más limitantes aún. Recuperar el poder adquisitivo de los salarios y estimular el crédito son acciones fundamentales para reactivar la demanda.

En este escenario, con el objetivo de atender el mercado interno, dinamizar la construcción es clave para la recuperación en una etapa inicial. Es un sector de impacto directo sobre el empleo, dinamizador de la actividad y que presenta la particularidad de no generar conflicto con la restricción externa, debido a la elevada participación de insumos nacionales.

“Sabemos que en el futuro (al menos, en el inmediato) tendremos menos construcción de obras, menos empleo, empresas en dificultades o que abandonan la actividad, caída de la inversión y del consumo. Queda claro que la responsabilidad de dictar las normas para atravesar esta crisis recae en los gobiernos en todas sus escalas, pero también en el compromiso de la sociedad y sus organizaciones, quienes deberán apuntalar las acciones que se propongan. Allí, nuestra necesidad de aportar”, se puntualiza.

En este sentido, desde el CPAU enunciaron una serie de ejes, que podrán constituirse como acciones para poner en marcha la producción dentro la ciudad, relativos a la construcción y los procesos directos de servicios profesionales que la asisten.

1. Permitir concluir las obras ya iniciadas. Esta es la manera de activar la construcción más rápidamente. Desde el GCABA se deberían impulsar algunos beneficios (a determinar) para tratar de acompañar estas obras, en especial, en las de escala chica y mediana, que alcanzan en este primer semestre de 2020 el 98% del total de encomiendas registradas en el CPAU.

2. Generar incentivos para iniciar el proceso de una obra nueva. Crear un Registro de Nuevos Proyectos con descuentos o facilidades de pago sobre los derechos de construcción, los áridos y la plusvalía.

3. Solicitar el Registro Simplificado de obras ya iniciadas de manera informal para poder ponerlas dentro de un esquema de trabajo reglamentado que permita la gestión de permisos de tránsito, por ejemplo, una suerte de medida extraordinaria para el correcto registro de obras por un tiempo determinado (6 meses). Para garantizar la efectividad de la medida habrá que otorgar facilidades en las gestiones y en los costos de las tramitaciones.

4. Identificar un stock de construcciones abandonadas o en desuso mediante  un mapeo que favorezca la intervención y rehabilitación dentro del parque existente. La activación de estas obras requerirá registros simples incentivos  para afrontar los costos de gestión.

5. Por la situación, deben garantizarse las condiciones de trabajo (siempre con las medidas de prevención para evitar el contagio) y asegurar un esquema de cuidados, suficiente para preservar la salud de quienes estaremos trabajando, tanto en los estudios como en las obras en construcción. Y propone incorporar el actual Protocolo Covid-19 CPAU/SCA/CPIC/CAI con un anexo para obras pequeñas y medianas.

6. Financiamiento de las obras 1: Recomendamos que se creen cuentas fiduciarias en las que cada empresario/a que decida una inversión pueda depositar los montos impositivos que gravan su producción y se puedan destinar al exclusivo pago de salarios en sus obras: tasas, derechos, IIBB, Ganancias, ABL, Bienes personales, etc.

7. Financiamiento de las obras 2: Sugerimos establecer una articulación institucional con los bancos públicos o semi públicos más tradicionales (Hipotecario, Ciudad, Nación y Provincia) para evaluar en forma conjunta la generación de líneas de crédito exclusivo para refacciones o nuevos emprendimientos que no superen 2500 m2. Consideramos que allí también se puede incluir el financiamiento del proyecto como parte del proceso.

8. Financiamiento de las obras 3: Generar un fondo de ahorro doméstico para el desarrollo, con especial énfasis en la construcción, generando préstamos a inversores y desarrolladores, por el lado de la oferta, y créditos hipotecarios, por el lado del estímulo a la demanda. La propuesta consiste en la creación de un fondo de ahorro, que ofrezca una tasa de interés similar a la que opera en el mercado financiero, regulada por el BCRA, pero con el aliciente de permitir descontar del impuesto a las ganancias de la cuarta categoría un porcentaje del monto invertido en este fondo, de manera de mejorar la rentabilidad final del ahorrista.


 

 
 
 
OPINIÓN DE LOS EXPERTOS
Arquitectura y urbanismo el día después
Encarar de una manera más amplia la construcción, y reactivarla tras superar la contingencia, parte de la propuesta del Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo ante las autoridades. Opinión de Valeria del Puerto, su presidenta.
 
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