Martes 17 de Julio de 2018
Buscar
Publicidad

Portada / Actualidad y Data / Nota

25.06.18

El mercado en estado expectante

En medio de un crecimiento sostenido de la demanda inmobiliaria, apuntalada por los créditos, el cimbronazo del sector cambiario desde fines de abril puso obstáculos a la marcha de los negocios. Diferentes opiniones en una compulsa de Áreas Globales.

Mario Gómez, vicepresidente de APPI, que reúne a directores y profesores de posgrados y maestrías del sector inmobiliario y de la construcción, acuerda que según la experiencia, la devaluación del peso y las turbulencias en el mercado cambiario nunca fueron buenas para el mercado inmobiliario.

“Hay un impacto generalizado en la marcha de la actividad en el sector. Por un lado, los inversores adoptan una postura de ‘wait and see’ y buscan refugio en el dólar y a los compradores con créditos se les dificulta el acceso a la vivienda. El único indicador positivo sería la baja de los costos de construcción medidos en dólares, que pueden favorecer a los que están participando en un emprendimiento, ya que tienen que aportar pesos ajustados por CAC y si para afrontar esas obligaciones tienen ahorros en dólares, les resulta menos gravoso asumir las cuotas”.

Coincide Jorge Antúnez Vega, en que indudablemente se crea un clima de expectativa, tanto para el comprador como para el vendedor. Aunque acota: “todavía no se nota un impacto en los valores y tengo mis dudas si va a ocurrir, salvo para quién necesite vender y esté dispuesto a resignar pretensiones con cierta inmediatez”.

Por su parte, Francisco Altgelt considera que al momento no se ve un impacto directo en los precios de los usados, y cree que al que más le afectará esta devaluación es a los tomadores de créditos hipotecarios y a quienes ya tienen un crédito pre-acordado. “No estamos analizando tampoco una retracción de la oferta”, dice, aunque aclara que respecto a las obras nuevas, habrá que ver el efecto sobre el metro cuadrado de construcción.

LA CRISIS Y SU INFLUENCIA

Respecto de la crisis cambiaria y sus coletazos en la economía real, para Gómez “el círculo virtuoso que se había armado alrededor del crédito hipotecario también tardará un tiempo para recomponerse, siendo optimistas. Por un lado los inmuebles -que cotizan en dólares- quedaron con precios demasiado altos para cualquier familia de clase media. Y del otro los bancos serán mucho más cuidadosos a la hora de salir a prestar a largo plazo. Así se verá resentida la actividad inmobiliaria, uno de los principales motores de la economía en el último año y medio”.

Como el mercado inmobiliario argentino, es muy sensible al valor del dólar, señala Antúnez Vega, es acotado, y por ende genera un stand-by de los negocios: “con una moneda depreciada, hace muchos años que el patrón es el dólar, lamentablemente no le hace bien a las transacciones, pero por ahora es imposible buscar otras alternativas de mantenimiento del valor, y que sea aceptada en el mercado”.

EFECTOS EN LOS CIERRES

Sobre los efectos en la actividad, Mario Gómez fue explícito: “La demanda que depende del crédito hipotecario se vio afectada en sus posibilidades de acceder a la vivienda (los inmuebles se ofrecen en dólares y los créditos son en pesos: si el tipo de cambio se aprecia un 30%, esto significa que a los compradores que acceden a través de un crédito, se les encarece la propiedad en la misma proporción). Hoy se verifica una ralentización de la actividad en el sector, ya que el segmento que depende del crédito hoy casi un 30% del mercado”.

Menos contundente, Jorge Antúnez Vega dice que las operaciones que están encaminadas siguen adelante. Las que están en vía de cierre presentan cierta demora, esperando que se defina el plan económico. Francisco Altgelt, por su parte, estima que los cimbronazos generan incertidumbre, y que “es probable que el sector residencial se enfríe un par de meses”.

Finalmente, los encuestados se refirieron a los problemas que afrontaron los compradores con créditos en UVA’s, “que cotizan en pesos, por lo tanto, cuando se desembolsa el crédito hipotecario, el tomador recibe pesos. “El problema es que, al cotizar las propiedades en dólares, puede comprar ‘menos metros’, con el mismo crédito o verse obligado a realizar una integración inicial de fondos propios mayor” detalla Gómez. Quien asegura que, en ambos casos, se trata de una restricción al acceso a la vivienda para la clase media que está siendo la principal beneficiaria de la aparición del crédito.

En la experiencia de Antúnez Vega, los compradores con crédito UVA, algunos están tratando de ver como lo resuelven con el Banco incrementado el monto del crédito o extendiendo los plazos de pago, o bien con la colaboración de su grupo familiar y/o amigos; otros decidieron esperar, no alcanzan con el monto del crédito.” Es una problemática seria para los que pretenden llegar a la primera vivienda”.

Altgelt, comenta que los que tomaron créditos UVAs tuvieron cambios importantes en las cuotas. Aunque agrega que pese a los obstáculos, “la demanda ha sido muy expeditiva. Si encontraba lo que respondía a sus necesidades avanzaba sin mucho análisis previo. Sigue habiendo gente con buenos presupuestos para comprar”.
 

 
 
 
OPINIÓN DE LOS EXPERTOS
Dólar volátil y mercado inmobiliario
En el contexto de una economía con un dólar aún muy volátil y nuevas metas inflacionarias obligadas por la coyuntura, algunos brokers inmobiliarios analizan el impacto en el mercado.
 
Contáctenos
Teléfono: (011) 4777-8220
Celular: (011) 15 40 73 64 88
Contáctenos: info@areas-digital.com.ar
Kells